COMUNICADO DEL SINDICATO PROFESIONAL AAMM/FF FSP-UGT

En estas últimas fechas se ha reabierto un debate encarnizado sobre una de las especies emblemáticas de nuestra naturaleza, el Lobo Ibérico, hay posturas enfrentadas de organizaciones ecologistas y organizaciones del sector ganadero y cinegético.

Los Agentes Medioambientales/Forestales como empleados públicos que nos encargamos de la protección del Medio Natural, entre otras competencias, a veces nos  encontramos entre estos dos fuegos y un tercero, las Administraciones, es por esto que queremos aclarar nuestra postura:

1. El cuerpo de Agentes Medioambientales/Forestales, cualquiera que sea su denominación a nivel estatal, autonómico o local, tiene la obligación de garantizar la protección del medio natural y de hacer cumplir la normativa que esté en vigor, en este caso:

La Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats), cataloga al lobo como Especie de Interés Comunitario. La Directiva tiene por objeto “[..contribuir a garantizar la conservación de los hábitat naturales y de la fauna y flora silvestres en el territorio europeo de los Estados miembros…]”. Define “conservación” como el conjunto de medidas necesarias para mantener o restablecer los hábitats naturales y las poblaciones de especies de fauna y flora silvestres en un estado favorable. Esto es, que una especie pueda seguir constituyendo a largo plazo un elemento vital de los hábitats naturales a los que pertenezca; que su área de distribución natural no se esté reduciendo ni amenace con reducirse en un futuro previsible; y que exista y probablemente siga existiendo un hábitat de extensión suficiente para mantener sus poblaciones a largo plazo.

La Directiva Hábitats distingue el nivel de protección dentro de la Península Ibérica en base al río Duero. Incluye a los lobos al sur del Duero dentro de los Anexos II (“especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación”), y IV (“especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta”). Los lobos al norte del Duero se incluyen en cambio en el Anexo V (“especies animales y vegetales de interés comunitario, cuya recogida en la naturaleza y explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”). El término “gestión” no obstante no es sinónimo de explotación cinegética; hay más formas de gestión más allá de la caza.

La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad traspone a la legislación española la Directiva 92/43/CEE, y usa también el Duero como referencia: los lobos al sur del río se incluyen en el Anexo II (“especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación”), y en el Anexo V “especies  animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta”. Los lobos al norte del Duero se incluyen en cambio en el Anexo VI, “especies animales y vegetales de interés comunitario, cuya recogida en la naturaleza y cuya explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”.

Adicionalmente, la ley 42/2007 crea el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, donde se incluyen las posibles poblaciones locales de Andalucía, Castilla–La Mancha, y Extremadura.

2. Los Agentes Medioambientales/Forestales, como funcionarios públicos deben de Cumplir todas aquellas instrucciones que le sean dadas y constituyan en sí mismas un Acto Administrativo, sin perjuicio de tomar las medidas oportunas contra el órgano emisor de dicho acto administrativo, ya que si no lo hicieran, el acto administrativo en  sí no existiría. En cualquier caso, los Agentes deberían tener derecho a la objeción de conciencia en aquellos casos en los que su finalidad de protección se vea violentada.

3. Dicho esto, desde el Sindicato Profesional de Agentes Forestales/Medioambientales, entendemos que hay medidas de gestión diferentes a la eliminación de esta especie, como son:

  • Establecer una línea de ayudas para los afectados por esta situación en caso de sufrir daños.
  • Establecer una línea de ayudas para fomentar la cría y posesión de razas caninas que han demostrado ser eficaces en el cuidado de los rebaños y que están en claro declive.
  • Legislar las condiciones de cuidado y protección de ganado en el medio natural para que los rebaños o cabaña ganadera en general no quede desprotegida por las noches por falta de infraestructuras o personal y fomentar la formación de pastores como se ha hecho en varias CCAA.
  • Aumentar el número de Agentes Medioambientales y de medios, como el  radiomarcaje, para garantizar un conocimiento mejor sobre la distribución de esta especie y así garantizar una gestión basada en datos oficiales y científicos, así como usar a este colectivo para la realización de los peritajes de los daños de lobo que se acojan a compensaciones

Por último el Sindicato Profesional de AAMM/FF de FSP-UGT se opone a cualquier tipo de ilegalidad que realicen tanto Administración como administrados, más si involucran a este colectivo, por lo que en caso de tener conocimiento de ellas, se procederá a denunciarlas.

Los Agentes Medioambientales/Forestales, como funcionarios públicos exigimos a las Administraciones que gestionen el lobo con objetividad, basando sus decisiones en estudios científicos y fiables, realizados por este colectivo y dejen a un lado las presiones sociales que puedan contaminar estas decisiones.

En pleno siglo XXI la coexistencia entre la ganadería y el lobo en Europa es posible.

@UGTForestales FSP-UGT POR UN LOBO VIVO.

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